1. LA SABIDURÍA DE LA COMPASIÓN: en el proceso de enseñanza-aprendizaje que se vive entre el educador o

padre de familia y el niño, es indispensable que se permee un sentimiento compasivo y afectivo que le demuestre al

niño que todo su esfuerzo, su trabajo, su intento por avanzar, por practicar o ejercitar es valioso, independientemente

de su nivel alcanzado, esta compasión pedagógica se muestra al niño exhibiendo siempre su esfuerzo como un

gran logro, como una gran hazaña, es decir, reconociendo siempre sus logros positivos, resaltándolos para

alimentar así su autoestima y conseguir su mejor disposición.

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